sábado, 20 de diciembre de 2014

Poética Connativa o Zen. El Libro de Samuel



Algunos de mis Aportes Académicos II.

De este libro daré la ficha bibliográfica y, del Índice, nada más el enunciado principal de cada capítulo para no ocupar demasiado espacio.

Otto Ricardo-Torres, Poética Connativa o Zen. El Libro de Samuel. Bogotá: Panamerican Formas e Impresos. Edición dirigida por don José Eduardo Jiménez Gómez, Director de la Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo, 2010, pp. 121. Índice: Presentación de Otto Ricardo-Torres, por Jaime Bernal Leongómez, Secretario General de la Academia Colombiana de la Lengua; Un magisterio con la supremacía de la dignidad, por Eduardo Jiménez Gómez; I. Cotexto. Anotaciones sobre los Talleres. Notas y referencia; II. Poética Zen. Connación y Tathata. Cotexto (Para Lakshmi). Bibliografía; III. Cotexto de Anotaciones sobre Significancia o Sentido Global, Dianoético. Bibliografía; IV. El haikú de Onitsura. Referencias, y V. Paradigma de Poética Zen o Connativa. Haikúes. La tarea: texto en Me.

Me cupo en suerte haber ejercido casi todos mis años de docencia en los postgrados del INSTITUTO CARO Y CUERVO, en la PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA, en la UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL (aquí también fui docente en el pregrado en los inicios de mi trabajo), en la UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS y, como profesor invitado, en los postgrados de las UNIVERSIDADES DEL QUINDÍO, DE PAMPLONA, DEL ROSARIO, entre otras. En ninguna de ellas me objetaron tener apenas la Especialización del Instituto Caro y Cuervo, sabedores tal vez de que, en las varias ocasiones en que tuve oportunidad de cursar postgrados (en Italia, EE. UU, España), mi posición fue siempre la de que lo que iba a hacer allá, investigar, lo estaba haciendo, a placer, en el Caro y Cuervo, sin necesidad de moverme del país. Y así, en la amada UNIVERSIDAD JAVERIANA, por ejemplo, el P. Marino Troncoso, S. J., cundido de postgrados y brillante académico, no solo me dio el tiempo completo en la Maestría en Literatura, sino que me promovió como Coordinador de esta. Igual me ocurrió en la también venerable UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS. Digo esto, lejos ya de cualquier conato de vanidad, para expresar a ellos el aprecio infinito de mi corazón por tales gestos de alma.

Pues bien, en esa tarea, uno de mis temas de investigación fueron las Poéticas, que pude rastrear y consultar, desde la de Aristóteles y las 3 Epístolas de Horacio, hasta las propuestas de Roman Jakobson, Yury M. Lotman, Michael Riffaterre, Cesare Segre, Marcelo Pagnini, R. Barthes, entre muchos otros. De ello, conservo un corpus bibliográfico amplio. Así pude contemplar el bosque y proponer una categorización de ellas, según su enfoque, a saber: Poéticas Filológica, Lingüística y Semiótica. Estando en esas, al pasar por los haikúes, la joya poética del Zen, y detenerme en Onitsura y Bashô, me tropecé con el modo de conocimiento de esta amable escuela de sabiduría, y advertí que ese era el modo de penetrar con algún éxito en la omnubilante transparencia de dichos poemas, entre estos, el de Onitsura, poema que me llevó años en su averiguación.

Digo, entonces, en apretada síntesis, que, siendo el núcleo principal de este libro los tres versitos del haikú del noble samurai Onitsura, de una vez quise presentar por primera vez a la academia esta nueva Poética, la Connativa, propia del modo de conocimiento Zen. Y ese es mi aporte. Creo que nadie más habló nunca de Poética Connativa.
A diferencia de las otras poéticas, en el Zen no existe la ficción, ni la verosimilitud o connotación como forma de conocimiento artístico. Sino la realidad, pero la realidad tal cual es, antes y después de la denotación, la realidad sin nombre, la que es posible percibir directamente, sin mediación del signo, sino como en una especie de impregnación directa, que esto es la connación. Connación es –digo yo- connacimiento unitivo con la realidad percibida, y percibida a partir de las emanaciones de ella hacia uno.
No se trata, pues, de poética Connotativa, propia de todas las demás poéticas, ni tampoco de función Conativa, sino de Connación, el modo de conocimiento del Zen, muy parecido al fenómeno en la Fenomenología, de la que ya se sabe que Heidegger, por ejemplo, tuvo estrecha influencia del Zen.

Así que, con discreto orgullo, les presento este aporte a la categoría de las Poéticas.
Otto Ricardo-Torres
Casa Esenia, diciembre del 2014

No hay comentarios: